La chica del dragón tatuado es un gran acierto cinematográfico por parte del director David Fincher. La película trata de un revés mediático y judicial, donde el periodista Mikael Bloomkvist es contratado por un empresario que lleva por nombre Henrik Vanger para que resuelva un misterio de 30 años; Su sobrina favorita, Harriet, fue asesinada y nadie sabe quién la mato ni dónde quedaron sus restos.
“¿Por qué él?”, se pregunta Bloomkvist, sobre todo después de su desencuentro con la Corte, donde se encontró que un extenso artículo publicado por la revista Millenium, que dirige el mismo Bloomkvist, estaba lleno de acusaciones infundadas contra un poderoso empresario sueco llamado Wennerstrom. Porque Bloomkvist es un tipo honesto y un investigador genial; Vanger cree que él puede encontrar algo que los ojos policíacos no han podido detectar.
¿Cómo sabe Vanger que nuestro héroe periodista es el mejor? Porque fue investigado por otra súper investigadora, hacker, huraña, hostil, extraña, vampiresca y esquelética llamada Lisbeth Salander (Rooney Mara), y eso fue lo que se dictaminó. A regañadientes, pero presa de las circunstancias (el fallo de la corte a favor de Wennerstron dejó a Bloomkvist en bancarrota), empuja al periodista a aceptar el empleo y ahondar en la historia de la familia Vanger. Poco a poco, oscuros secretos familiares salen a flote y poco a poco Mikael va conociendo a la fascinante chica con el tatuaje de dragón, que lo llevará, en las siguientes películas, a una aventura fascinante.
Tenemos varios conflictos: el principal, que es la búsqueda de Lisbeth y Mikael de la verdad sobre la adolescente desaparecia; el del periodista, que quiere limpiar su nombre con la ayuda del señor Vanger; y el de Lisbeth, que es una muchacha enigmática y conflictiva que lucha por sobrevivir sometiéndose a toda clase de situaciones desagradables, pero cuya inteligencia es muy sobresaliente.
“¿Por qué él?”, se pregunta Bloomkvist, sobre todo después de su desencuentro con la Corte, donde se encontró que un extenso artículo publicado por la revista Millenium, que dirige el mismo Bloomkvist, estaba lleno de acusaciones infundadas contra un poderoso empresario sueco llamado Wennerstrom. Porque Bloomkvist es un tipo honesto y un investigador genial; Vanger cree que él puede encontrar algo que los ojos policíacos no han podido detectar.
¿Cómo sabe Vanger que nuestro héroe periodista es el mejor? Porque fue investigado por otra súper investigadora, hacker, huraña, hostil, extraña, vampiresca y esquelética llamada Lisbeth Salander (Rooney Mara), y eso fue lo que se dictaminó. A regañadientes, pero presa de las circunstancias (el fallo de la corte a favor de Wennerstron dejó a Bloomkvist en bancarrota), empuja al periodista a aceptar el empleo y ahondar en la historia de la familia Vanger. Poco a poco, oscuros secretos familiares salen a flote y poco a poco Mikael va conociendo a la fascinante chica con el tatuaje de dragón, que lo llevará, en las siguientes películas, a una aventura fascinante.
Hay muchos aspectos interesantes de esta cinta que comentaré. Comencemos con la trama y las actuaciones. Como podemos inferir por su sinopsis, éste es una especie de thriller con toques de misterio, persecuciones y algo de acción (producto de la adaptación gringa). Sin embargo, no es una película de crímenes cualquiera, pues el peso que tienen los personajes es muy importante, así como sus relaciones, las locaciones y las diversas situaciones que se presentan en la cinta.
Tenemos varios conflictos: el principal, que es la búsqueda de Lisbeth y Mikael de la verdad sobre la adolescente desaparecia; el del periodista, que quiere limpiar su nombre con la ayuda del señor Vanger; y el de Lisbeth, que es una muchacha enigmática y conflictiva que lucha por sobrevivir sometiéndose a toda clase de situaciones desagradables, pero cuya inteligencia es muy sobresaliente.
Debido a todos estos conflictos, la película puede ser un poco densa (dura 158 minutos); sin embargo, tanto la maestría del guionista (Steven Zaillian) como del director logran una combinación muy afortunada a lo largo de toda la duración de la cinta, manteniéndote al pendiente en todo momento y no dejando cabos sueltos. Es obvio que este tipo de películas requieren de tu atención, pues estás tratando de resolver el misterio junto con los protagonistas, así que si no quieres pensar, mejor no la veas.
Y eso precisamente es lo que más me gustó de esta cinta: durante todo el tiempo en el cine me la pasé pensando, no sólo sobre la resolución del misterio y las pistas, sino también sobre los demás conflictos ya mencionados, especialmente el de la relación entre los dos protagonistas que, ayudados por las buenas actuaciones de Daniel Craig y Rooney Mara (de ella, sobre todo), se vuelve francamente mágica.
Y eso precisamente es lo que más me gustó de esta cinta: durante todo el tiempo en el cine me la pasé pensando, no sólo sobre la resolución del misterio y las pistas, sino también sobre los demás conflictos ya mencionados, especialmente el de la relación entre los dos protagonistas que, ayudados por las buenas actuaciones de Daniel Craig y Rooney Mara (de ella, sobre todo), se vuelve francamente mágica.
La relación de complicidad entre ambos va evolucionando, y junto con ella ambos personajes alcanzan una catarsis muy interesante, en donde de verdad se nota su cambio, especialmente, repito, en ella. El hilo conductor del relato se mueve del misterio principal a la relación entre ellos, y esto no es malo, ya que suelen ser personajes complejos, con sus propias motivaciones y momentos especiales, por eso esta relación funciona.
Pero Fincher no dejó de lado el conflicto principal: la relación de ambos da pie a encontrar más pistas, la edición es efectiva para sintetizar momentos claves de la novela sin dejarnos con una sensación de que “faltó algo”. Aunque debo decir que me gustó mucho más la forma en que Fincher filmó La Red Social, ya que usó la edición de una forma mucho más atractiva. Sin embargo, en esta película su forma de dirigir sirve muy bien para entender el relato. Si te distraes, es probable que te pierdas en la trama, pero no te preocupes porque al final todo se digiere muy fácilmente (recordemos que ésta es una película para gringos a fin de cuentas), así que Fincher puso ciertas escenas donde se explica todo con detenimiento, casi al estilo de Scooby-Doo, para que no te pierdas, no te quedes pensando al salir del cine, y para que no haya cabos sueltos, ni en el misterio principal ni en la relación entre Lisbeth y Mikael.
Realmente es una película muy bien lograda, con variedad de locaciones, emoción, misterio, persecuciones, algunos efectos especiales y un hilo conductor coherente.

Autores:
Andrea Durán
Yofranyelis Urpón

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